Gazal Musica Espronceda

 

JOSÉ DE ESPRONCEDA

1808-1842

Retratado por Antonio María Esquivel

 Escuchar Canción del Pirata

José Ignacio Javier Oriol Encarnación de Espronceda Delgado, de marcada ideología desde muy joven, fundó a los quince años la sociedad revolucionaria secreta Los Numantinos, que se proponía acabar con el absolutismo, por lo que fue condenado a exiliarse unos meses en Guadalajara. Viajó a Portugal para unirse a los exiliados liberales, siguió a su enamorada Teresa hasta Inglaterra y se estableció en Francia como exiliado liberal, participando en las oleadas revolucionarias de 1830 en Paris y donde se suma a una expedición de los liberales contra el gobierno absolutista español.

 

“Boguemos, boguemos; la barca empujad,
que rompa las nubes, que rompa las nieblas,
los aires, las llamas, las densas tinieblas, las olas del mar.”

Coro de Demonios.

Vuelve a Madrid en 1833, gracias a la amnistía concedida tras la muerte de Fernando VII y es designado benemérito de la patria y oficial de la Milicia Nacional. Se instala con Teresa en Madrid y se dedica plenamente a la política activa, pero es desterrado a Cuéllar. Allí continúa con el activismo político, es miembro fundador del Partido Republicano, al tiempo que alcanza fama nacional y se convierte en el poeta español más importante del Romanticismo. Su entierro fue multitudinario.

 

Canción del Pirata

(Adaptación de Gazal)

Con diez cañones por banda,

viento en popa a toda vela,

no corta el mar, sino vuela,

un velero bergantín.

 

Bajel pirata que llaman,

por su bravura el Temido,

en todo mar conocido

del uno al otro confín.

 

La luna en el mar riela,

en la lona gime el viento,

y alza en blando movimiento

olas de plata y azul;

 

Navega velero mío,

Navega sin temor.

 

Navega velero mío,

Navega sin temor.

 

Y ve el capitán pirata,

cantando alegre en la popa,

Asia a un lado al otro Europa;

y allá a su frente, Estambul.

 

Veinte presas hemos hecho

a despecho del inglés,

y han rendido sus pendones

cien naciones a mis pies.»

 

Navega velero mío

Navega sin temor

 

Que es mi barco mi tesoro,

que es mi Dios la libertad,

mi ley la fuerza y el viento,

mi única patria la mar.


Navega velero mío

Navega sin temor